Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como familia

Compulsión

El primer paso fuera del establecimiento le hizo sentir como un chiquillo entrando a un nuevo colegio. Alzó la vista hacia el cielo y cerró los ojos. La tibieza del sol se experimentaba de un modo distinto; la brisa, con inmensidad. La libertad siempre le había dado miedo, pero en aquella ocasión podía saborearla. Era capaz de distinguir el piar de los gorriones entre el tráfico de la ciudad, el olor a azahar entre la contaminación. Había ansiado tanto ese momento, que no supo identificar las emociones que sintió cuando le dieron el alta médica. Había superado su adicción, su abandono de sí mismo y de lo que más le importaba.  Atento y sorprendido, se dirigió al apartamento que su hermana, generosamente, había alquilado para él. En el camino observó cómo las modas, el lenguaje, las tecnologías... y tanto del mundo que había conocido ya no era lo mismo. Para él fue como ser extranjero en su propia ciudad. No hubo fiesta de bienvenida; bueno, nadie, esperando su regreso. Incluso...

Los Reyes Magos

Estela era una niña de nueve años que vivía con su madre Yolanda. Su familia quedaba muy lejos y hacía años que había perdido todo contacto con ella. Se acercaban las fiestas de Navidad, Fin de Año, y el Día de los Reyes Magos; días felices para muchos, pero difíciles para otros. La crisis económica aquel año había hecho perder a Yolanda su trabajo, complicando así el mes de diciembre que tanto le gustaba a su hija. Un día, antes de que finalizaran las clases, Estela llegó a casa muy ilusionada: ya sabía lo que iba a pedirle a los Reyes Magos. Yolanda, que sólo pensaba en cómo conseguir el sustento del día a día, no pudo evitar exaltarse con Estela. - Estela, los Reyes Magos no creo que puedan venir este año. Hay muchos niños que los necesitan más que... nosotras. - Pero los Reyes Magos pueden cumplirlo todo, mamá. - A veces... verás... - Confía en mí, mamá -la joven sonreía, ilusionada. - Estela, ¡los Reyes Magos no existen! ¿Vale? -Yolanda se llevó las manos a la boca y, luego, cu...

Me gusta

Montarme en el metro sabiendo que estarás al otro lado, sentado en la estación, esperándome. Llegar y recibir la sonrisa más sincera, la alegría que representa tu persona. Encontrarme con un abrazo cariñoso. Reflejarme en tus ojos claros. Reirme contigo. Me gusta. Leer las líneas que me dedicas, cada palabra de cariño. Escucharte al otro lado del teléfono. Saber que me sigues. Acordarme de ti. Tenerte cerca. Me gusta. Saber que me quieres, hagas lo que hagas, digas lo que digas. Conversar contigo en el coche. Contarte mi felicidad. Que me recibas cuando regreso a casa. Verte a diario. Contar contigo. Me gusta. Navegar por estos mares, buscando perlas que admirar. Conocer tu corazón a través de cada gota. Que me apoyes en mi decisión. Comprenderte. Me gusta. Descubrirte en un saludo desconocido, inesperado. Lograr una mirada amable, una sonrisa. Alejarme de tu voz. Recordarla. Y aprender algo nuevo. Me gusta. Salir por ti sin saber con quién. Disfrutar de todo. Ser tu amiga. Me gusta. Q...