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Mostrando las entradas etiquetadas como cambio

Si aún te quieres quedar

-¿A qué te refieres? -Lo siento, yo... Había podido sentir la daga imaginaria que cruzaba su pecho, el mar de agua helada cayendo sobre ella, roca pulida hasta convertirse en un insignificante grano de arena. El corazón encogido, el alma alerta y los ojos abiertos, así contemplaba Elena a quien había sido su mejor amigo durante tantas emociones y tantos secretos. Las palabras comenzaban a fluir en su cabeza en medio de la tempestad en la que se encontraba en aquellos momentos: no podía ser verdad, tal vez solo se trataba de un mal sueño, de una pesadilla de esas que reúnen los peores temores para hacer sufrir a quien ose dormirse. Pero ella estaba despierta. -Estás de broma -alcanzó a decir con un hilo de voz. Carlos alzó la vista al techo de la habitación, decorada con estrellas blancas y una luna creciente. Apretó los labios y logró contener las lágrimas antes de bajar la mirada y dirigirla hacia su compañera. La realidad y la ficción no se distinguen cuando se trata d...

Sol y lluvia

Sonia tenía ocho años. Le encantaba salir con sus amigos, recorrer a la máxima velocidad que le permitían sus pies las calles del barrio. Solía detenerse en un parque, a lo alto de uno de los montes que caracterizaban el lugar. Desde allí se veía, incluso, la ciudad. Entonces reía, sola, sin nadie, o con gente. Eso no importaba. El sol acariciaba con su tibieza el cuerpo de la joven, su rostro infantil. -Me encanta este lugar, ¡no quiero irme jamás! -decía a menudo, como si en el fondo de su alma supiera que algún día tendría que marcharse. Ese día no tardó en llegar. Le habían ofrecido a su padre, hasta entonces en paro, un trabajo en otro país. Lejos de su tierra, sus amigos, su hogar. No dudaron en hacer las maletas. Sonia estaba triste. Allí no conocía a nadie, ni siquiera hablaban su idioma. Además, pudo comprobar durante la primera semana que los días de sol no eran frecuentes y que era la lluvia la que ocupaba su lugar. -¡No me gusta el agua! ¡Los días grises, los días trist...

¿Qué ven ustedes?

En esta publicación me gustaría proponerles algo, cambiar un poco la dinámica de mi blog de: yo relato algún cuento, escena o sentimiento, ustedes leen y, los que lo creen oportuno, comentan. Hoy quiero que sean ustedes los que escriban, quienes expresen qué es lo que les inspira esta imagen, ¿os apetece? ¡Así los comentarios seguro que son mucho más originales, jejé! La fotografía fue tomada en Oxford (concretamente en el Merton college ), hace apenas un día, por una persona muy especial para mí. PD: ¡Venga, anímense! Y más adelante lo haré yo^^