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Mostrando las entradas etiquetadas como amistad

Los elegidos

Pedro había sido el elegido. Entre todos los escolares de aquella clase, la profesora había dicho su nombre. Él se encargaría de anotar en la pizarra el nombre de aquellos compañeros que osaran hablar. El primer minuto transcurrió en el más sepulcral de los silencios. Durante el segundo, se escuchó una voz. Identificó enseguida el acento de la chica nueva y extranjera. A ella, no la anotaría en la pizarra. Lucía también tenía nombre propio. No la habían elegido en ninguna parte, simplemente había llegado allí. El silencio representaba un pasaporte para quien rebosa imaginación. Mientras sus iguales estaban en clase, ella había viajado a la Catedral de Sevilla. Qué bonita es. Recorría pasillos, rampas, lugares escondidos y lugares diversos... Se fijaba en los detalles de la arquitectura, de las pinturas y de todo lo que formaba parte de aquel magnífico monumento. -¿Cómo olerá? -susurró, quien solo conocía aquella ciudad a través de los libros. -Lucía, has hablado, te anoto ...

Si aún te quieres quedar

-¿A qué te refieres? -Lo siento, yo... Había podido sentir la daga imaginaria que cruzaba su pecho, el mar de agua helada cayendo sobre ella, roca pulida hasta convertirse en un insignificante grano de arena. El corazón encogido, el alma alerta y los ojos abiertos, así contemplaba Elena a quien había sido su mejor amigo durante tantas emociones y tantos secretos. Las palabras comenzaban a fluir en su cabeza en medio de la tempestad en la que se encontraba en aquellos momentos: no podía ser verdad, tal vez solo se trataba de un mal sueño, de una pesadilla de esas que reúnen los peores temores para hacer sufrir a quien ose dormirse. Pero ella estaba despierta. -Estás de broma -alcanzó a decir con un hilo de voz. Carlos alzó la vista al techo de la habitación, decorada con estrellas blancas y una luna creciente. Apretó los labios y logró contener las lágrimas antes de bajar la mirada y dirigirla hacia su compañera. La realidad y la ficción no se distinguen cuando se trata d...

Siempre a tu lado

-Siempre estás feliz. ¡Todo te va bien! -Exclamó de pronto. -Son dos conceptos que no tienen por qué ir relacionados -respondió con una leve sonrisa y un deje nostálgico en la voz.- Ser feliz depende de nosotros; que la vida nos sonría o nos de la espalda, no. -A ti siempre te sonríe, Clarisa, no me vengas con cuentos. -No, Esteban... A ti siempre te sonrío. Clarisa le dedicó una cálida sonrisa antes de retirarse a su habitación. Esteban la observó mientras bebía el último sorbo de su bebida y se marchó del hotel. Compartían amistad desde hacía veinte años y ella jamás había perdido el equilibrio, al contrario que él, quien se había derrumbado incontables veces y había encontrado apoyo en su fiel compañera. Clarisa cerró con delicadeza la puerta de su dormitorio y tomó asiento en la alfombra, junto a la cama de colchas rosadas. Lágrimas brotaron de sus ojos marrones mientras ella recogía sus piernas en un abrazo. Un mechón rizado y dorado se desprendió de las horquil...

Pensamientos de un día cualquiera

Cansada de estrellas fugaces , busco una real y constante, que a mi lado aguarde cuando la oscuridad, apagada  en su plenitud, se cierna sobre la ciudad en la que vivimos las dos, los dos...  Amistades efímeras que se piensan eternas, que dañan el alma, el corazón y qué sé yo.

Promesas, sueños y risas de una triste amapola

Su amistad duró lo que tardó en cruzar mi jardín. Llegó desorientado, sin saber con quien hablar; se había quedado solo. Yo, encantada, le ofrecí sombra en los veranos y refugio en los inviernos. Promesas, sueños y risas que eran nuestras, especiales, de nadie más. Mi corazón se impregnó de sus manías, de todo aquello que le hacía diferente. Mi cabeza, algo más sensata, sabía que algo no iba bien; pero ella también deseaba pensar que aquello era verdad. Empezó a irse al jardín de la casa de al lado. Las amapolas y las margaritas no nos llevamos bien. Él decía que nada cambiaba entre nosotros. Palabras vacías que se clavaban en mi frágil tallo para ir lastimando poco a poco mi alma. A mi pregunta "¿y si te quedas conmigo?" mintió con su afirmación. Un día se fue y no volvió. Se olvidó de mí. Como si todas las promesas, sueños y risas no hubieran existido en su memoria. Yo me quedé aquí, esperándola, como una tonta flor que espera lluvia en agosto. Le envié mensajes: el vient...

Ella

En esta entrada quiero hablar de los amigos, sí, de la amistad... Pero no de esa de la que habla la gente cuando grita y escribe "te quiero" por todos lados, sino la de verdad, la que existe entre dos personas que se conocen, que se aprecian y valoran, que siguen juntas a pesar de los pesares que pueda poner por medio la vida o las circunstancias. Sí, hoy escribiré para ella, tesoro entre los tesoros. No es su cumpleaños, ni su santo, ni se ha graduado, ni estamos en ningún día señalado en el calendario como especial. Tampoco me hace falta para dedicarle unas líneas en este blog; mi excusa son mis manos y mi musa, la destinataria de este escrito. Estoy en la facultad, en la clase de Teoría de la educación, en las prácticas, y me piden que escriba un recuerdo para luego leerlo en voz alta. Entonces su imagen acude a mi mente con la facilidad que muestro para tomar un bolígrafo y escribir. Ella. Ella engloba muchas de las cosas buenas que quedan en mi memoria, y el recuerdo que...

Palabras de aliento

Supe que jamás te marcharías de mi memoria el día que rozaste mi mejilla con un beso inocente que robó mi lágrima última y vio nacer la más sincera de mis sonrisas en mi rostro. Creo que englobas en tu persona todo aquello que se puede desear, pura magia encerrada en un cuerpo de mujer capaz de iluminar con su presencia la ciudad más oscura. A veces he pensado en la posibilidad de que no seas de este planeta; una criatura tan extraordinaria pierde su sentido en este mundo donde reinan la avaricia, el miedo y la destrucción. Das la impresión de no derrumbarte nunca, te vistes de invencible para que la gente se apoye en tu hombro cuando el cansancio le venza, pero he descubierto que también eres humana. Anoche noté tu alma herida a través de las líneas que me escribías sin querer contarme nada. Lo eres todo para mucha gente, aunque no lo admitas; sin embargo, yo sólo soy alguien para ti. Con eso ya me basta para seguir adelante, a tu lado, por ti, me has dado tantas razones para plantarl...

El gansito Piko

- ¿Quién tiene amigos? Como había imaginado, la mayoría de las manos de los presentes se alzaron con velocidad acompañadas de un "yo" a voz de grito. Observó que alguno ignoró el gesto, encogiéndose de hombros. - Vale, bajad los brazos. Ahora quiero que tú - señaló a una de las chicas de seis años - me expliques qué es un amigo o una amiga. Es que nunca he tenido uno - se justificó. - Pues alguien que se parece a ti, tiene tus mismos gustos y habláis de cosas que os interesan a las dos. - ¿Estáis todos de acuerdo? - Sí - contestaron algunos. - Entonces, tú que estás vestida de color rosa no puedes juntarte con una que lo haga de negro. - No porque es raro. - ¿Y si fueras ciega y no supieras cómo es la gente? - Sería amiga de cualquiera. - Ojalá nadie pudiera ver - intervino uno de los chicos que no había levantado la mano cuando la cuentacuentos formuló la primera pregunta, - Sí hombre - se quejó la niña. - ¡Vale, vale! A ver, os voy a contar una historia, que no va de prince...