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Mostrando las entradas etiquetadas como baile

Antifaz

Elisabeth sostenía con sus carnosos labios una horquilla mientras se contemplaba el cabello en el espejo. Aquella vez lo llevaba recogido en un moño no muy a la moda de la época, con dos mechones rojizos adornando su rostro firme y blanquecino. Sus ojos verdes tenían un brillo que gustaba entre los hombres pero no entre las mujeres. A lo largo de su vida, había formado parte de distintos grupos sociales en el baile; sin embargo, su negativa a disfrazarse no agradaba demasiado a quien lideraba esos grupos. Algunos fueron realmente maravillosos; otros, sencillamente, trataron de destruirla. Esbozó una sonrisa cuando su cabello quedó a su gusto y salió de su habitación, dispuesta a llevar a cabo su último movimiento en aquella partida. La joven caminó por el pasillo y bajó por la escalinata de mármol con paso tranquilo y seguro, buscando con la mirada al último grupo al que había pertenecido. Sus disfraces de corte realista le habían llevado a la confusión, pero los ataques de los lí...

Juventud

Apenas eran las nueve de la noche cuando caminábamos de regreso al autobús por la Avenida de la Constitución, calle predilecta para músicos con arte no reconocido. Una pequeña discusión con mi compañía, una culpa más en la espalda, un comentario de malas palabras dirigido al corazón y el orgullo ahogado en mi garganta. Al señor del blues se le escuchaba desde lejos gracias al buen amplificador que lo hacía posible. Le había visto muchas veces, siempre en el mismo sitio, incansable y con una amable sonrisa en el rostro. Aquella tarde, a su vera, bailaba de forma sencilla, natural, magistral y perfecta un pareja de edad bien avanzada. Me detuve para contemplar el espectáculo. Cada movimiento desprendía ternura, alegría y, sobretodo, ganas de vivir. Una imagen hermosa que me hizo recordar a groso modo los relatos que descansan en mis viejos cuadernos, narrando historias casi tan mágicas como la que estaba presenciando. Si ya estaba fascinada, imaginen mi sorpresa cuando vi que, al acabar ...