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Fotografías.

Buenas^^ Por fín terminé los exámenes y tengo más que tiempo libre para disfrutar del calor veraniego en la piscina y escribir cuando desee. He ganado un concurso literario, el primer premio de prosa, con el relato de La Dama del Otoño, el cual publiqué hace tiempo por aquí y cuyo título debe estar en el recuadro verde de la derecha. Gracias a los que os habéis pasado por aquí y me habéis comentado. ¡Por fin he vuelto! Espero que os guste este escrito^^ Momentos inmortalizados en fotografías descansaban con una ligera capa de polvo en aquel cajón que osé abrir sin su consentimiento. Poses y sonrisas embellecían cada paisaje por vulgar que fuera. Pensé en qué gran invento se ideó para capturar historias en un solo segundo, y me pregunté por la trama de una de las fotografías que ahora poseían mis jóvenes manos. En ella aparecía un viejo árbol, en tono sepia. La examiné con detenimiento, poco antes de que una voz me sobresaltara a la espalda. - No recuerdo haberte dado permiso para que h...

*~.Magia.~*

Ayer no me encontraba muy bien, sentía que todo se me iba de las manos, a pesar de haber sido un día como otro cualquiera. Me hallaba sentada en el límite de la acera de una calle perdida y sin nombre, acariciando con suavidad el pelaje de un perro callejero que fingía ser capaz de comprenderme. Mi mundo se había derrumbado, y yo aún lloraba bajo los escombros de la realidad. Estaba sumida en mis problemas, naufragando sin rumbo en sus aguas de tempestad, buscando la orilla de solución y compañía, cuando un joven se acercó a mí. Tendría un par de años más que yo, aproximadamente, y vestía con una larga capa que le llegaba a los tobillos, oscura, la cual escondía un atuendo bastante desgastado y ennegrecido, mas su sonrisa, amable y sincera, contrarrestaba a su apariencia. Sus ojos oscuros desprendían la inocencia propia de un niño pequeño, a veces interrumpida por un liso cabello castaño sobre el que descansaba un sombrero alto, negro y viejo. - Perdona - dijo, llevando su mano a mi r...

Momentos Pa' Recordar:

{En la feria de Abril de Sevilla} *- La niña del exorcista casi le corta la cabeza a mi pobre Lore. *- Alex hubiera querido decirle: "vivo con tu madre" pero el susto se lo impidió. *- Por más que Rafa y mi hermano gritaran, solo se escuchaban los gritos de terror de Carlos. (XD) *- A Sergio le dejé la camiseta un par de tallas más grande (xD) *- Todo fueron risas; estuvo genial ^_^ *- Hubo mucho más, pero si lo cuento no acabo :P *- En la foto falta Lorena, que estaba tras la cámara;) {En el Salón Manga de Jerez} *- Alex se puso malo la noche antes de ir, por lo que no pudo acompañarnos. *- A Rafa no le dejaron, y mi primo ya había quedado. *- Mi hermano y yo nos subimos en el tren, y a pesar de ir más dormidos que despiertos, conseguimos sentarnos. Los vagones estaban repletos de gente disfrazada que iba al mismo sitio que nosotros. *- Me llevé un mapa por si me perdía, pero nos limitamos a seguir a los demás. *- ¡¡Vimos el concierto de Mr Sensei en primera fila, y Ale tocó...

Buscando Inspiración.

Busqué la inspiración en la palabra misma. Busqué la inspiración en antiguos escritos, en libros de autores que no volverán a posar el lápiz en un cuaderno. Busqué la inspiración en los rincones escondidos de mi habitación, en las sábanas que envuelven mis sueños. Busqué la inspiración en el amor de una pareja de enamorados, en su beso repleto de pasión. Busqué la inspiración en una mirada inocente y sincera, en una mano amiga que ofrece su corazón de manera incondicional. Busqué la inspiración en la musa de mil poetas, en algún verso olvidado que nadie recuerda. Busqué la inspiración en una lágrima dolorida por penas acumuladas, en el alma que aún cree en la esperanza. Busqué la inspiración en la nube más alta, el cielo más remoto, la estrella más lejana. Busqué la inspiración en la magia de los cuentos, en las cadenas de las palabras que son sentimientos. Busqué la inspiración en las alas de algún hada que las perdió en mi luna. Busqué la inspiración allá donde fui, en cada rostro. ...

Noche Definitiva.

Galopa, blanca libertad, y cruza sin temor el arco iris que tiñe nuestra luna primera. Y despreocúpate del muro marino que nos impide llegar al horizonte, porque la arena está de nuestro lado. Galopa, blanca libertad, y recorre hasta saciar tu energía los colores dispuestos por nuestro orgullo. No había nadie en la habitación, solo nuestros cuerpos desnudos se contemplaban en la cama. Era un momento fantástico, mágico, nunca quise que acabara, mas no cesé de debatirme entre lo que estaba bien o mal. Yo ansiaba conocerte bajo las sábanas que envolvían tu belleza, demostrarte que mi amor es grande aunque lo llamen imposible. Las palabras sobraban en el recorrido de nuestras miradas, que se encontraron en un acto, un pacto con lo prohibido que me otorgaría la felicidad de estar a tu lado, si por mi fuera, hasta el fin de mis días. Poseías la esencia de un ángel que olvidó sus alas y estaba condenado a la discriminación homófoba de la gente, pero no te importaba, de daban igual los dem...

La Armónica del Alba.

El río fluía desde su nacimiento hasta quién sabe dónde, mientras él mantenía sus pies descalzos en contacto con el agua fría, translúcida, que nunca se detiene, cuyo murmullo parecía pedirle una melodía más en las notas de su armónica, que permanecía en sus manos esperando ser despertada por esos labios de músico fiel. Aquel lugar transmitía paz, serenidad, tranquilidad, por ello era su predilecto entre tantos. Ningún recóndito rincón había contado sus lágrimas más que la tierra húmeda en la cual se encontraba. El joven era un artista que había aprendido a transformar su silencio en voces mágicas que solo él podía descifrar, pero aún así, una sensación extraordinaria me envolvía al escuchar su canto escondido en belleza natural, invisible a los ojos ignorantes que acostumbraban a buscarle. Llevaba días sin tocar su instrumento, no sabía por qué, mas continuaba acudiendo junto al río, tal vez esperando que éste se llevara consigo el olvido de sus lágrimas amargas, que empapaban de dolo...

Musa Sin Saber.

Mis dedos hablan por mi boca, robándome las palabras que te debo, ofreciéndome el don de la poesía, impidiéndome confesar que te quiero. Entras en mi habitación, y actúas como si nada, ¿no te das cuenta, amor, que me pierdo en tu mirada? Mientras ríes, hablas, callas, vives, eres el motivo de mis desvelos, la inspiración para cada verso, la princesa de todos mis cuentos. Y aún preguntas por qué, tanto misterio... ¿Seguirás siendo, querida, mi musa sin saberlo? PD: Cuando los estudios no me lo impiden, estoy escribiendo otra historia (como de costumbre) y esta poesía aparece en ella. Espero que os guste. Gracias por leer y comentar;)