
Jamás se cansaría de contemplar su figura escultural danzando bajo la blanca lluvia que adornaba el escenario y embellecía la ciudad.
David realizó el mismo recorrido desde la escuela hasta llegar al lugar de siempre, donde ella bailaba incansable ante los ojos de nadie, los ojos de él. Pasaron los minutos y el joven, alto, delgado, fuerte, de cortos cabellos y gran atractivo físico, se incorporó, dejando tras los arbustos la mochila que antes colgaba de su espalda, para preguntarle su nombre. Al pisar la nieve, el tiempo murió en un instante que provocó la inmovilidad de la chica, quien transformó su espectáculo en imagen de cristal. David se aproximó a la translúcida figura, repentinamente inerte. Dio vueltas en derredor de ella, embelesado, extrañado, sorprendido, anonadado.
Sabía la enorme probabilidad que existía en que todo lo que había visto fuera un producto de su desbordante imaginación, pero no quiso marcharse, olvidarla sin más. Se preguntó, nuevamente, por el nombre de la chica, por su existencia, por la razón de su baile… No entendía por qué siempre sucedía lo mismo y nunca avanzaba; era monótono pero adictivo: ella, perfecta; su baile, delicado.
Una vez más se dispuso a marcharse, mas justo cuando daba el primer paso en sentido opuesto a la que había supuesto su locura, unas manos rozaron su rostro en una suave caricia. La joven había vuelto a ser humana y danzaba dando giros en torno a él, meciendo sus largos cabellos oscuros al son de sus movimientos. David sintió una oleada de nervios, sentimiento que impidió hacer manifiesto su curiosidad. De todas formas recordaba lo que ocurriría: ella desplegaría sus labios y, antes de poder escuchar su voz pronunciando su nombre, todo se acabaría.
Detestaba esa incertidumbre, necesitaba desvelar aquel misterio si no quería desesperarse ante su obsesión por una bailarina que se convertía e cristal en cuanto sentía su presencia. Y llegó el momento. La chica sonrió con una dulzura sobrenatural mientras acercaba su boca al oído del joven, para susurrarle muy bajito y por vez primera: “Yurena”. David despertó en el silencio de una antigua biblioteca, sentado frente a la mesa sobre la que yacía un viejo libro, desgastado, que mostraba una figura de cristal como portada. Entonces comprendió que se había enamorado de una fantasía, un personaje de ciencia ficción que se escondía tras las líneas de aquellas páginas esperando su regreso.
¿Acaso no es leer viajar en silencio y en secreto a lugares diferentes en compañía de pura magia?
El joven, ya en su habitación, bolígrafo en mano y palabras naciendo en su cuaderno sin demora, había decidido escribir su propia historia, crear un universo distinto, a su manera.
¿Acaso no es eso escribir: inventar un mundo a nuestro antojo?
David realizó el mismo recorrido desde la escuela hasta llegar al lugar de siempre, donde ella bailaba incansable ante los ojos de nadie, los ojos de él. Pasaron los minutos y el joven, alto, delgado, fuerte, de cortos cabellos y gran atractivo físico, se incorporó, dejando tras los arbustos la mochila que antes colgaba de su espalda, para preguntarle su nombre. Al pisar la nieve, el tiempo murió en un instante que provocó la inmovilidad de la chica, quien transformó su espectáculo en imagen de cristal. David se aproximó a la translúcida figura, repentinamente inerte. Dio vueltas en derredor de ella, embelesado, extrañado, sorprendido, anonadado.
Sabía la enorme probabilidad que existía en que todo lo que había visto fuera un producto de su desbordante imaginación, pero no quiso marcharse, olvidarla sin más. Se preguntó, nuevamente, por el nombre de la chica, por su existencia, por la razón de su baile… No entendía por qué siempre sucedía lo mismo y nunca avanzaba; era monótono pero adictivo: ella, perfecta; su baile, delicado.
Una vez más se dispuso a marcharse, mas justo cuando daba el primer paso en sentido opuesto a la que había supuesto su locura, unas manos rozaron su rostro en una suave caricia. La joven había vuelto a ser humana y danzaba dando giros en torno a él, meciendo sus largos cabellos oscuros al son de sus movimientos. David sintió una oleada de nervios, sentimiento que impidió hacer manifiesto su curiosidad. De todas formas recordaba lo que ocurriría: ella desplegaría sus labios y, antes de poder escuchar su voz pronunciando su nombre, todo se acabaría.
Detestaba esa incertidumbre, necesitaba desvelar aquel misterio si no quería desesperarse ante su obsesión por una bailarina que se convertía e cristal en cuanto sentía su presencia. Y llegó el momento. La chica sonrió con una dulzura sobrenatural mientras acercaba su boca al oído del joven, para susurrarle muy bajito y por vez primera: “Yurena”. David despertó en el silencio de una antigua biblioteca, sentado frente a la mesa sobre la que yacía un viejo libro, desgastado, que mostraba una figura de cristal como portada. Entonces comprendió que se había enamorado de una fantasía, un personaje de ciencia ficción que se escondía tras las líneas de aquellas páginas esperando su regreso.
¿Acaso no es leer viajar en silencio y en secreto a lugares diferentes en compañía de pura magia?
El joven, ya en su habitación, bolígrafo en mano y palabras naciendo en su cuaderno sin demora, había decidido escribir su propia historia, crear un universo distinto, a su manera.
¿Acaso no es eso escribir: inventar un mundo a nuestro antojo?
Comentarios
Disculpen la tardanza, los exámenes me tienen completamente atrapada y apenas tengo tiempo para hacer lo que realmente me gusta: escribir.
En cuanto pueda me pasaré por vuestros blogs, prometido;)
¡Muchas gracias por leerme y por vuestros comentarios!
PD: He tenido el honor de recibir un premio blog de Shania; la próxima entrada será sobre él^^
¡Un beso!
No te preocupes, princesa, tu sabes que ahora mismo ninguno tenemos mucho tiempo para hacer lo que más queremos, pero piensa que pronto tendras todo el del mundo (mentira, pero bueno, es por darte animos xD)
Ya te he dicho lo que pienso del escrito así que es tontería volver a escribirlo.
Te quiero.
Sigue asi peque ^^
:D
He leído su texto en voz alta, mientras oía a los Undertones, y, dios, he visto a Dios y he hablado con él. No sé, ha sido un momento... de esos extraños, ya sabe. Me ha gustado mucho cómo mezclas narracción (la historia) con la reflexión propiamente literaria. Me encanta la metaliteratura, y esto lo es, y encaja todo bastante bien. Tal vez eché de menos una reflexión más larga. Pero ha sido concisa, y directa, tampoco hacía falta mucho más para decir lo que nos iba a decir con esas preguntas retóricas. Y tiene razón, en parte, eso es escribir. Inventar.
Que siga inventando y todo lo demás.
Costumbre de hombres esa de perderse, sobre todo mía.
Me gustó mucho mas de una vez me ha pasado algo parecido jejeje, y decir "que coño hago yo aquí" pero me gustó, ya te contaré.
Por cierto sigo sin msn, ya hablaremos, Un Besazo
"inventar" una historia.
Sencillamente es unico y propio de ti este texto.
Sigamos viajando y creando.
Sigue así ami.
Muchos besos.
PS: ¿Cuándo podremos hablar como ates haciamos? jajaja ni yo lo se.
¡PAZ!
Un texto de los tuyos, tan interesante, tan original.
Te falta una letra en "convertía e cristal." Un pequeño descuido.
Pues que tengas muchos ratitos de exámenes como este que te ha inspirado a escribir el relato. Un beso.
Un relato más que interesante!
(Y suerte con los éxámenes)
lo tienes muy currado vendre a leerte
myway
bss
gracias por pasarte por el mio^^(si pense que tampoco nadie leia mi blog y resuñlta que si hay personillas que lo lean^^")y gracias por el consejo^^
cuidate^^
¡¡Me ha gustado mucho(para variar jeje), sigue deleitandonos con tus hhistorias ladyluna!!
PD: ¡¡Te amooo!!(esto no puede faltar xD)
Mistery, antes de inventar tienes que ver, antes de escribir has de aprender a leer;)
Malacay, muchas gracias jejeje =)
Darthz, siempre es un placer leer sus comentarios. Que siga inventando usted también ^^.
Morti, pues no es una costumbre que me guste esa de que mis amigos se pierdan;) Gracias por pasarte y comentar.
Lunático, gracias por tu lealtad a mis escritos, por leerme siempre.
¡Gracias, Juan! =) Siento no tener tiempo suficiente para pasar lo que quisiera por tu blog ;)
Vitolink, doblemente gracias =)
MyWay, bienvenido seas a mi blog;)
Daÿaqua, ¡bienvenida! Y gracias =)
Rafa, más vale tarde que nunca, gracias por todo. Me alegro de que con mis textos puedas viajar a otro mundo, al universo que creo con is palabras. Un halago tu comentario =) Te amo, cariño^^
A todos, ¡gracias!