
- ¿Samuel?
El joven de cabellos dorados y ojos verdes asintió con una sonrisa en sus finos labios. Acerqué lenta la yema de mis dedos a sus mejillas sonrojadas para descender en forma de caricia por su pequeña barbilla y detenerme al llegar a sus firmes hombros. Era tan real.
Fantásticamente imposible, como su presencia, se elevó del suelo tomando mi cintura con sus fuertes brazos.
- ¿A dónde me llevarás?
- Es una sorpresa.
Vendó mis ojos y pude notar cómo nos alejábamos de la ventana de mi habitación. Sentir el calor de su aliento en un susurro erizó los vellos de mi piel provocando también un escalofrío que recorrió todo mi cuerpo.
Cuando descubrió mi visión, un paisaje hermoso e idílico se mostraba ante mí. Le dediqué una mirada incrédula al joven que asintió a la vez que confirmaba mi suposición diciendo:
- Sí, es el paraíso que describiste en una de nuestras conversaciones.
Me depositó con delicadeza en la hierba de un monte que me permitía alcanzar con la vista la montaña que se alzaba majestuosa en el centro de la isla y las costas que señalaban su fin.
- ¿Y sabes qué es lo mejor? - preguntó.
- Que sólo estamos tú y yo.
Asintió de nuevo con la cabeza, tranquilo, sin dejar marchar su amable sonrisa. Me descalcé, inspiré el limpio aire del lugar y le miré traviesa. Cogí su mano y echamos a correr en alguna dirección, no importaba cuál, pues tenía intención de conocer cada rincón disfrutando de su compañía. Un día entre ríos, playas y cumbres tan mágico como perfecto.
Al caer la noche un manto de estrellas velaba por la luna que contemplaba mi silueta recostada en el regazo de quien había dedicado su vida a cuidar mis pasos, proteger mis ilusiones y regalarme las fuerzas para continuar.
Interrumpió mi primer bostezo para entregarme una pulsera. Ésta constaba de veinte cuentas (cinco figuritas de un color plateado, cinco ojos turcos - dos rojos, uno blanco, otro azul y uno naranja - y diez bolitas también plateadas) dispuestas de forma que las esferas se hallaban colocadas a sendos lados de cada ojo turco y figura, de manera que estas dos cuentas quedaban separadas por ellas. Esas figuras antes mencionadas, representaban...
- Una estrella que te guíe cuando te sientas perdida en la oscuridad, si abres lo ojos podrás ver más allá. La luna, que vele tus sueños y contribuya a hacerlos realidad; cree en ellos, lucha. Una mariposa que te recuerde con sus bellas alas el valor de la libertad. Un Cupido, para que sigas amando a todo aquel que se cruce en tu camino y a la vida misma. Y una hoja, para que continúes siendo sencillamente perfecta, como la propia naturaleza.
Examiné el detalle ya colocado en mi muñeca izquierda, repitiendo sus palabras a la vez que deslizaba la mirada por las pequeñas figuras que portaba la pulsera.
- Es preciosa.
- En resumen - finalizó - no te olvides de vivir.
Recuerdo que besé sus labios antes de cerrar los ojos y dormirme al sonido paulatino del latir de su corazón.
Cuando desperté me hallaba en mi dormitorio. El cuaderno con una historia inacabada descansaba sobre la mesa donde el desorden presidía los papeles, lápices y alguna botella de agua.
Había sido un sueño. Samuel seguía protagonizando la salvación en mi libreta sin llegar a salir de las líneas descritas por mi bolígrafo y yo no era una princesa en un cuento de hadas, sino una humilde escritora que soñaba con cambiar el mundo desde sus palabras.
Me levanté. Fue al frotar mis ojos cuando me di cuenta de que llevaba puesta la pulsera de Samuel.
- Pero cómo... - murmuré para mí.
Esbocé una sonrisa al tocarla y comprobar su realidad. Entonces comprendí su última frase. Me había llevado demasiado tiempo encerrada entre las cuatro paredes de mi habitación sin dormir, sin inspiración ni ganas de nada, ¿por qué?, no vale la pena huir de nuestros miedos, ellos están ahí para ser superados y hacernos más fuertes.
Como alguien muy especial me dijo: no hay que olvidarse de vivir.
El joven de cabellos dorados y ojos verdes asintió con una sonrisa en sus finos labios. Acerqué lenta la yema de mis dedos a sus mejillas sonrojadas para descender en forma de caricia por su pequeña barbilla y detenerme al llegar a sus firmes hombros. Era tan real.
Fantásticamente imposible, como su presencia, se elevó del suelo tomando mi cintura con sus fuertes brazos.
- ¿A dónde me llevarás?
- Es una sorpresa.
Vendó mis ojos y pude notar cómo nos alejábamos de la ventana de mi habitación. Sentir el calor de su aliento en un susurro erizó los vellos de mi piel provocando también un escalofrío que recorrió todo mi cuerpo.
Cuando descubrió mi visión, un paisaje hermoso e idílico se mostraba ante mí. Le dediqué una mirada incrédula al joven que asintió a la vez que confirmaba mi suposición diciendo:
- Sí, es el paraíso que describiste en una de nuestras conversaciones.
Me depositó con delicadeza en la hierba de un monte que me permitía alcanzar con la vista la montaña que se alzaba majestuosa en el centro de la isla y las costas que señalaban su fin.
- ¿Y sabes qué es lo mejor? - preguntó.
- Que sólo estamos tú y yo.
Asintió de nuevo con la cabeza, tranquilo, sin dejar marchar su amable sonrisa. Me descalcé, inspiré el limpio aire del lugar y le miré traviesa. Cogí su mano y echamos a correr en alguna dirección, no importaba cuál, pues tenía intención de conocer cada rincón disfrutando de su compañía. Un día entre ríos, playas y cumbres tan mágico como perfecto.
Al caer la noche un manto de estrellas velaba por la luna que contemplaba mi silueta recostada en el regazo de quien había dedicado su vida a cuidar mis pasos, proteger mis ilusiones y regalarme las fuerzas para continuar.
Interrumpió mi primer bostezo para entregarme una pulsera. Ésta constaba de veinte cuentas (cinco figuritas de un color plateado, cinco ojos turcos - dos rojos, uno blanco, otro azul y uno naranja - y diez bolitas también plateadas) dispuestas de forma que las esferas se hallaban colocadas a sendos lados de cada ojo turco y figura, de manera que estas dos cuentas quedaban separadas por ellas. Esas figuras antes mencionadas, representaban...
- Una estrella que te guíe cuando te sientas perdida en la oscuridad, si abres lo ojos podrás ver más allá. La luna, que vele tus sueños y contribuya a hacerlos realidad; cree en ellos, lucha. Una mariposa que te recuerde con sus bellas alas el valor de la libertad. Un Cupido, para que sigas amando a todo aquel que se cruce en tu camino y a la vida misma. Y una hoja, para que continúes siendo sencillamente perfecta, como la propia naturaleza.
Examiné el detalle ya colocado en mi muñeca izquierda, repitiendo sus palabras a la vez que deslizaba la mirada por las pequeñas figuras que portaba la pulsera.
- Es preciosa.
- En resumen - finalizó - no te olvides de vivir.
Recuerdo que besé sus labios antes de cerrar los ojos y dormirme al sonido paulatino del latir de su corazón.
Cuando desperté me hallaba en mi dormitorio. El cuaderno con una historia inacabada descansaba sobre la mesa donde el desorden presidía los papeles, lápices y alguna botella de agua.
Había sido un sueño. Samuel seguía protagonizando la salvación en mi libreta sin llegar a salir de las líneas descritas por mi bolígrafo y yo no era una princesa en un cuento de hadas, sino una humilde escritora que soñaba con cambiar el mundo desde sus palabras.
Me levanté. Fue al frotar mis ojos cuando me di cuenta de que llevaba puesta la pulsera de Samuel.
- Pero cómo... - murmuré para mí.
Esbocé una sonrisa al tocarla y comprobar su realidad. Entonces comprendí su última frase. Me había llevado demasiado tiempo encerrada entre las cuatro paredes de mi habitación sin dormir, sin inspiración ni ganas de nada, ¿por qué?, no vale la pena huir de nuestros miedos, ellos están ahí para ser superados y hacernos más fuertes.
Como alguien muy especial me dijo: no hay que olvidarse de vivir.
Comentarios
Y la segunda es una imagen tomada de internet que me envió Xanti =)
¡Espero que os guste el relato!
e serio me ha encantado,sigue escribiendo!
cuidate!
daÿaqua
Un tal "Peketwiste"
Me ha gustado mucho, es un texto sencillo, elegante, con mucho corazón, magia...y como siempre inspirador y con un gran mensaje.
Me encantó "la pulsera", lo que representaban las figuras...¡¡Yo también quiero una!!^^
Es cierto que en demasiadas ocasiones caemos en la trampa, nos dejamos llevar por las rutinas, los problemas, los complejos, los miedos, etc...y sí... "nos olvidamos de vivir!" Ser conscientes de esa peligrosa trampa, es el primer paso para evitar caer en ella.
María, gracias por tu bonita contribución!^^
¡¡Un abrazo fuerte, princesa!!
PD: LadyLuna es un nombre precioso pero el tuyo, real, también.
Un placer leerte. La foto en ese mágico lugar me ha recordado a un cuento de Becquer ambientado en un palacete de Toledo.
Un beso.
Porsupuesto que hay que vivir, no vale quedarse parado (como bien dice "muere lentamente quien o viaja")
No todo en la vida puede ser bueno ni todo malo.. pero todo depende de como se miren las cosas ^^.
Y a mí... tranquila, mi novio se lió con otra en Madrid y bueno ahor amismo lo hemos dejado, peor ya estoy mejor ^^.
Gracias por preocuparte y leerme, (K)
Nos veremos pronto? =)
bsss
paz!
FDO:GuGy
- ¿Y sabes qué es lo mejor? - preguntó.
- Que sólo estamos tú y yo.
LA FRASE DE EL RELATO
kuando lei esa parte esk me llego jajaja ... felicitarde una vez mas x tu gran imajinacion ;) un besazo y k valla todo mu bn =) XAUUUU !!
en breve volverasa sentir la fuerza
de esa pulsera magica que ahora se debilita por la falta de fuerza de la distancia.
te falto una cuenta de sal de mar que siempre llega y una destinos. pero esa ya la llevas .
bst
Ains, cosita que bonito el texto ¿te he dicho que te odio? por lo de escribir digo...
¿Sabes? El otro dia mi madre cogió tu regalo, el de mi cumple, y se lo leyó y ¿sabes que me dijo?
Mami- ¿Todo lo que pone aqui es verdad?
Yo- Si
Mami- Pues teniendo amigas así no sé para que quieres más
Para que tú veas, si es que eres una maravilla
Besous ;)
Uuiii, que tonto me puse.
Besitos cielo.
Pd. No te molestara que te diga que tienes un hermano bien guapo, no?
Me alegro de que te guste^^ Si no lo sueñas, ¡siempre puedes venir a leerlo e imaginarlo...!
Un besito, linda =)
Peketwiste:
Te quiero, hermanito.
Xavixeis:
¡Muchas gracias a ti por las palabras tan amables que siempre me dedicas! Me alegro de que te haya gustado^^
¿La pulsera? Si encuentro una así la compro para ti ¿vale? Para que te cuide y nunca te olvides de vivir! (ni de mi!^^)
Gracias por la posdata =)
¡¡Muchísimos besitos!!
Juan:
Gracias por tus palabras^^ Y por leerme siempre dando tu opinión.
No caigo ahora en el cuento de Becquer que comentas que te recuerda la foto jeje.
La Casa Pilatos es de aquí, Sevilla^^ Está bien visitarla de vez en cuando =)
¡Un besito!
The Cheshire Cat:
Gracias, linda, por pasarte y dejar tu huella.
Y vaya, mujer, con el novio... Tú a salir y disfrutar de la vida, si hace falta te mando a algún personaje d elos míos!^^
¿Vernos pronto? Cuando gustes, princesa =)
GuGy:
¡Gracias! Por leerme y comentar siempre^^
¡Un besito!
Álvaro:
Gracias por tus palabras y me alegro de que te haya gustado. Supongo que hay que aprender y enseñar que si estás vivo e spor una razón, para que vivas^^
Un abrazo, cielo (K).
Fran:
Bebé... Cómo me duele tu ortografía jajaja. Muchas gracias por pasarte, leerme y dejar tu huella! aunque he tenido que borrar dos repetidos que me dejaste =P
¡Besitos pequeño!
Pedro:
Sí, la llevo colgada en el corazón...;)
Muchísimas gracias por tus palabras.
Nos leemos por allí^^
Xanti:
No tienes nada que envidiar respecto a la forma de escribir. Eres un artista.
Y... gracias, a tu madre por el comentario y a ti por tu amistad.
Te quiero, bichito!
Alex:
¿Sabes? Hay sueños y pesadillas. Hay miedos y alegrías. Pero la vida sigue su curso y no podemos detenernos, hay que aprender a vivir, superar nuestros miedos y seguir adelante. De eso trata la vida.
Y si algún día sueñas un "imposible", ¿por quñe no depsiertas y luchas por hacerlo realidad?^^
Sabes que me tienes aquí para lo que te haga falta =)
¡Un besito!
PD: a mi también me gusta mi hermano... jajaja.
PD2: ¡¡Gracias por el Premio Novela!!^^
El final del cuento dice así:
"Algún día, en esa hora misteriosa del crepúsculo, cuando el suspiro de la brisa de primavera, tibio y cargado de aromas, penetra hasta en el fondo de los más apartados retiros, llevando allí como una ráfaga de recuerdos del mundo, sola, perdida en la penumbra de un claustro gótico; la mano en la mejilla, el codo apoyado en el alféizar de una ojiva, ¿habrá exhalado un suspiro alguna mujer al cruzar su imaginación la memoria de estas fechas?
¡Quién sabe!
¡Oh! Y si ha suspirado, ¿dónde estará ese suspiro?"
Un beso.
acabo de leer que ya vino Rafa, no te preocupes no pasa nada si no pudiste quedar ya quedamos otro dia ¿no? yo este finde me voy a quedar aqui asi que...
¡Gracias! Tenía curiosidad por saber qué cuento era y qué decía o por qué te recordaba^^
¡Tendré que leermelo!
¡Un abrazo!
Xanti:
Sí, mi hermano es un amor jajaja.
Rafa volverá a principios de Septiembre o finales de este, pero aún no, solo que vino a verme el día que tú y yo quedamos. Intenté contactar contigo por todos los medios de internet, pero no hubo manera (no tengo saldo).
¡Nos vemos cuando quieras, cariño!
Bienvenida ami pequeño rincón de la Red^^
Me hace ilu ver a gente nueva por aquí, ¡y más si son tan amables como tú!
¡Gracias por pasarte y por tus palabras!
Xavixeis:
¡Lo apunto!^^
¡¡Besitos!!
Muchas besazos, alguien que te querra para la eternidad, Souris ^^ (L)TE QUIERO(L)
me encantaa!
tus historias son preciosas
pero porque tu eres una persona preciosa! a seguir asi!
besiitos