Ir al contenido principal

Perdona

Has de darte cuenta que de nada sirve guardar el rencor o el orgullo bajo el brazo, es mejor cuidar el perdón: él te hace libre, humilde, mejor persona y un poquito más feliz.

Comentarios

JUAN PAN GARCÍA ha dicho que…
Hermosas palabras, que también suscribo.
Un beso
Juan A. Pérez ha dicho que…
Cuidar el perdón. No hay que decir nada más.
TORO SALVAJE ha dicho que…
Pero es tan difícil...

Besos.
T. Sweeney ha dicho que…
Es triste... pero puede volverte más fuerte n.n

saludos =)
T. Sweeney ha dicho que…
Es triste, pero quizás puede volverte una persona más fuerte...

saludos =)
diadereyes ha dicho que…
y si duda, mas grande


bst
Héctor ha dicho que…
bonitas palabras te sigo :)
InfusiónDeLotoNegro ha dicho que…
Seguro que sabes lo difícil que esto que dices es a veces…
(Pero estoy totalmente de acuerdo)
Unknown ha dicho que…
Es curioso, guardamos el orgullo porque pensamos que perdemos cuando perdonamos, pero cuando realmente perdemos es cuando guardamos el rencor.

¡¡Besitos!!
Anónimo ha dicho que…
Hay veces que es inevitable el rencor hacia algo o hacía alguien, por mucho que uno lo intente quitar de su mente. Pero si, tienes razón, es mucho más sano

Un beso cielo
José Antonio Tovar ha dicho que…
Es verdad, se tiene al alma y la conciencia tranquila cuando nuestras relaciones son buenas con todos. Saludos.
Anónimo ha dicho que…
No todo lo que escribo en ese blog " Tiempos Violentos " es mismo tambien escribe mi pareja Marie.


me alegro de que te guste.
Aurora ha dicho que…
que bonito =)

Entradas populares de este blog

Lamento lunar

¡Tierra! ¡Mírame! ¿Es que no te das cuenta de que soy el único satélite real que vela tus sueños, quien te arropa con la marea de agua salada, quien mueve los vientos para que despejen tu bello rostro? Los demás no existen, son máquinas creadas por tu afán de conocerte en un espejo lo suficientemente preciso como para observar tus detalles en su plenitud. Mi atracción hacia ti es real, natural, y antes de que todas esas sensaciones invadieran tu cabeza, yo te amaba. Y te amo. ¿Por qué me has olvidado, oh Tierra mía? Anoche me escondí en una luna nueva y no añoraste mi presencia. ¿Es porque soy fría y estoy muerta? ¿Es porque ya no te vale que brille a través del astro Sol? ¿Le envidias por aquel eclipse? Sólo fue una noche, tú eres mi verdadero amor. Oh Tierra, dónde están tus versos y poetas, esos ojos con los que me adulabas... La Tierra ha respondido a este lamento, puedes leerlo haciendo clic " aquí ".

La boina mágica

— ¡Hola chicos! —Toñi, la joven cuentacuentos, llegó a la zona de juegos en la que los pequeños se divertían.  — ¡Buenos días Toñi!—contestaron varios, mientras el resto avisaba a los demás de que había llegado ya. No tardó en hacerse un corro en derredor de ella. Todos la miraban expectantes, sonriendo. También se acercaron padres curiosos y algún adolescente intrigado. La joven se había sentado en uno de los bancos de piedra, en el Parque de los Pinos. — Mmm... ¿Sabéis qué es esto? —La joven señalaba con su mano derecha un objeto que sostenía con la izquierda. — ¡Un sombrero! —Dijo Irene enseguida. — ¡Una gorra de abuelo! —Exclamó Rafael. La risa general de los más mayores hizo sonrojar al chico. — Tal vez usted pueda responder a la pregunta que he hecho —se dirigió a uno de los padres que contemplaban la escena. — Es una boina. — Exacto. Una boina. Es el nombre que tienen los sombreros planos con los que solemos identificar a las personas mayores. ¿A qui...

Inevitable

Un abrazo tierno, fuerte, cálido, seguro. Una mirada. Una sonrisa. Una lágrima. Un beso, otro, y otro. De nuevo un abrazo seguido de un beso, cada vez de manera más pasional, desesperad a, romántica, única, de película. Fue inevitable darse cuenta. Se querían.