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Qué ingenuidad


Supongo que, a veces, hay personas que nos lastiman. Pasa el tiempo y nos decimos que "aquello quedó atrás", sólo porque podemos vivir sin pensar continuamente en ello. Incluso llegamos a creer que hemos perdonado... Qué ingenuidad.

Por causalidad del que manda, un día, te encuentras con alguna de esas personas y te vuelves a sentir exactamente como entonces. Y duele.

¿Qué ha pasado? ¿No habíamos superado ya todo esto?

Los miedos, las tristezas, son como espinas... que no dañan si no se tocan, pero son desgarradoras si se mueven tan solo un poco. La única manera de sanar esa herida es sacando esas espinas, mirando al pasado que nos persigue y enfrentándonos a él. Sólo así seremos libres, sólo así podremos verdaderamente perdonar de corazón y sólo así podremos seguir adelante en el camino de la felicidad, sin malos sentimientos al mirar hacia adelante... o hacia atrás.

© María Beltrán Catalán (LadyLuna)

Comentarios

¡Hola!
Regreso con otra pequeña reflexión.
¡En cuanto acabe los exámenes volveré con mis cuentos!
Apenas salgo con tanto estudio.
Espero que todo os vaya muy bien.
¡Besitos!
Escritora Laura M.Lozano ha dicho que…
Hola María, por fin paso por aquí, la verdad es que no estoy muy bien de ánimo, perdí a mi perrita no hace mucho y se han juntado otras cosas que me han afectado demasiado, lo cual no significa que no me acuerde de ti.
Un reflexión en tiempos de exámenes los cuales espero apruebes todos
Un beso muy cariñoso.
Tu amiga , Laura.
JUAN PAN GARCÍA ha dicho que…
La verdad es que hay que sacar la espina para que deje de doler y molestra; pero...¿cómo sacarla?
Hace años que una persona me hizo sufrir mucho, tres años ya que no nos escribimos y aparentemente todo ha quedado atrás, pero cada vez que entro al blog de un amigo para cpmentar y veo su nombre entre los comentarios, se me abren las venas.
Muy interesnate tu entrada de hoy.Feliz domingo. Un beso
Sese ha dicho que…
A veces la mejor medicinapara sanar ciertas heridas es la distancia, aunque a veces sólo sirva para olvidar y no para curar.

Besos
Ilusionado:
Gracias por tus palabras. Tienes razón, a veces no sólo podemos superarlo, sino utilizarlo en nuestro beneficio. Y es necesario sacar esa espina, especialmente cuando el dolor nos sobrepasa.

Laura:
Siento muchísimo lo de tu perrita. Ahora tendrás un ángel de cuatro patas cuidándote arriba.
Te deseo lo mejor, de corazón. Me tienes para lo que necesites.

Juan:
Pienso que es como los miedos, que sólo se superan al enfrentarnos a ellos.
No sé qué pudo ocurrir entre tú y esa persona, pero quizá, viendo su nombre muchas veces, acabe por no importarte...
Un abrazo muy cariñoso.

Sese:
Distancia física y temporal, pero a veces, porque sí, coincidimos con esa persona y hemos de enfrentarnos a ese reencuentro... Si se ha superado porque la distancia fue suficiente, fantástico, pero si no, es como volver a revivir todo el dolor de nuevo.
Gracias por tus palabras. Me gusta tenerte en mi blog.

Gracias a todos por leerme y tomaros unos minutos de vuestro tiempo para escribirme. Lo aprecio muchísimo :-)
Quién sabe. ha dicho que…
¡Mira que me gusta como escribes!
Yo leo casi todas tus entradas :)
icarina_juan ha dicho que…
A veces, las espinas son necesarias para abrirnos los ojos, para hacernos comprender que existe esa realidad que queremos dejar dormida. Pincharse con ellas puede ser inevitable, dejar que la herida no cicatrice es imperdonable porque nos privará de otros bellos momentos que no veremos al sufrir.

Bonitas letras y bonita reflexión. Un placer descubrir tu blog.

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