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Qué fortuna la mía

Hoy has bajado las escaleras como siempre. Tu sonrisa, y esa mirada tan tierna, se han alejado entre te quieros. Sí, en plural, por si no nos enteramos bien, por si queda alguna duda.

Cierro la puerta cuando mis ojos ya no te ven y sonrío; sonrío recordando esos minutos previos en los que te pregunto si tienes la comida, si te has puesto la bufanda, si te he dado besos suficientes.

El día transcurre mientras trabajo. Y, entonces, regresas. Renuevas la partida cada tarde, en ese abrazo cálido del que no querría desprenderme jamás.

Hace casi dos años que nos casamos, nueve años y medio desde que empezamos a salir y trece años desde que nos conocimos. Cuando miro hacia atrás, desde donde estamos, compruebo cómo hemos ido aprendiendo a querernos cada vez mejor, y cómo, en consecuencia, nos permitimos amarnos más.

Qué fortuna la mía encontrate, mi vida.
Qué fortuna que me encontraras.
Qué fortuna quedarme.
Qué fortuna que te quedaras.
Qué fortuna la mía, mi vida, estar contigo ayer, hoy y mañana, que es como decir siempre.
Porque, como escribió Machado, hoy es siempre todavía.

Comentarios

Samuel Sopeña ha dicho que…
Precioso. Me alegro muchísimo por ese amor que os tenéis.
JUAN PAN GARCÍA ha dicho que…
¡Qué fortuna la mía la de leerte! Me alegro muchísimo de tu felicidad, querida amiga. Abrazos para los dos.
Toñi ha dicho que…
¡que bonitas palabras! cuanto amor se desprende ....

ME ENCANTA
TKM
¡Gracias a todos/as!
Os envío millones de besos y abrazos.

Y mami, ¡yo también te quiero!

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