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Desde la estantería

Desde aquella estantería, había sido espectador de infinidad de historias; sin embargo, jamás las había vivido. Era como estar en el margen de un cuaderno escrito, o tras la barrera en una maratón. A veces, soñaba con ser uno de esos libros mecanografiados que descansaban cerca de mí. Estaban creados con tanto mimo y conocían tantas manos amigas... Pero no: solo era una vulgar escultura de mármol, fría, intocable y sin interés. O eso pensaba yo.


Una noche, imprevisible, un par de muchachas entraron en aquella sala y, caminando hacia mí, una dijo a la otra: "¡Aquí está! Después de tanto tiempo". Me querían a mí. Por primera vez, unas manos no buscaban un libro apasionante, sino una escultura de mármol.

Más tarde, descubrí que me había esculpido la abuela de una de las ladronas y que, por motivos que no entendí, cedió la autoría a un caballero del oficio. Cuando aquellos dedos temblorosos me tomaron, una voz emocionada confesó que, como no sabía escribir, hacerme fue un poema de amor. La anciana contó cómo se colaba en clases, disfrazada de chico, para aprender a esculpir y tener acceso al material del que yo estaba hecho. Conociéndola a ella, me conocí a mí mismo.

A partir de entonces no sueño con ser uno de esos libros mecanografiados. Yo también fui creado con mimo. Tal vez no pasaría por tantas manos, pero quién las necesita cuando hay dos que te recuerdan y reviven al tocarte, cuando te descubres en una historia no escrita, sino real, de la que no solo eres espectador tras la barrera, sino medio y mensaje de los protagonistas. 

¿Saben? La estantería nunca me pareció tan hermosa.

Comentarios

Toñi ha dicho que…
hay muchos momentos de nuestra vida que nos creemos estar en una vieja estantería olvidada por todos sin darnos cuenta que somos nosotros mismos los que nos escondemos. Incluso en esa estanteria si levantamos la cabeza y miramos alrededor seremos capaces de ver las maravillas que escode cada uno de sus rincones.
Interesante y bonito relato que como siempre nos hacen meditar

TKM
Me encantan las reflexiones que escribes a raíz de mis relatos, mami. Gracias por leerme siempre y comentar cada escrito. ¡Tú también nos haces meditar!
TKM yo más :)

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