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Como existen las flores

 Ojalá pudiera colarme en tus sueños, o en tu imaginación. Convertirme un momento en la Nanami que te daba la ironía, la sencillez y el equilibrio. Me gustaría tanto sacarte de ese tormento como hacía Kiko conmigo. Te llevaría a mirar las hormigas, nos sentaríamos al lado de un gran hormiguero. Estaríamos allí, sin más, con la paz de ser, de existir como existen las flores.

Se acabaron los ratones y sus juicios, el dolor y la incomprensión. La paz es calma, es cariño, es libertad. Nadie puede quitarnos eso, ni siquiera dentro de nuestra vieja y oxidada armadura. 

Por eso te lo pido: respira, sobrevive, sálvate como tantas veces has hecho antes. Y, luego, déjate remendar las heridas...

Comentarios

Toñi ha dicho que…
Es curioso como sin saber a lo que te puedes referir haces que se te siga en el sentimiento y acompañar a esa persona o personas en su lucha por los vaivenes de la vida.
Me ha encantado.
Te quiero corazón.
Muchas gracias mami. Me ha reconfortado mucho tu comentario. No siempre es fácil transmitir lo que se tiene dentro. Me alegro de que te haya encantado. ¡Yo también te quiero!

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