Ir al contenido principal

Si te vas de mí

 Antes de leer el texto que acompaña este humilde dibujo, te invito, apreciado lector, a escribirme en los comentarios qué te evoca, transmite o inspira, de primeras, la imagen. 

No es requisito obligado, pero me encanta conocer la diversidad emocional al leer los dibujos que hago, ¡así que os lo agradecería infinito!

Es un dibujo de una chica aferrándose a otra, que sale de su propio corazón.
 Si te vas de mí - MªB.C. (LadyLuna)

Reflexión:

El otro día estaba escuchando la canción Si te vas, de Hakim, cuando noté los versos Si te vas de mí todo es una locura, si te vas de mí pierdo hasta el corazón. Me parecieron unos versos preciosos y enseguida lo asocié a una imagen. A esta que, finalmente, dibujé.

He de dejar claro que no sé dibujar. Empecé hace poquito y lo hago por gusto en mi tiempo libre. Es una afición que me divierte, entretiene y reconecta conmigo misma. 

Quienes me conocéis sabéis que soy pedagoga y doctora en psicología, y que tengo una consulta online en la que atiendo a personas que necesitan o desean mejorar su bienestar emocional. Aprender de autocuidado, gestión emocional y vida funcional saludable es algo que a menudo abordo en las sesiones.

Es habitual, en ellas, ver que muchas veces las personas nos sentimos divididas en dos partes. Una funcional y una difícil, una madura y una infantil, una alegre y otra enfadada, una fuerte y una vulnerable... No es raro encontrar que, si hemos vivido momentos difíciles que nos marcaron y no hemos sanado adecuadamente, pasamos de repente de un estado emocional a otro. Como si hubiera dos "yo" dentro de nosotras.

En cambio, somos la misma persona. 

Hace un tiempo, en sesión, alguien me decía "es que quiero que desaparezca para siempre esa parte de mí". Nuestra parte infantil, vulnerable, sensible, viva, necesita atención, cariño, confianza, cuidado... No más rechazo, vergüenza y humillación.

Con este dibujo intento expresar esa idea, un "no te vayas de mí" a esa parte de nosotras, física, emocional o cognitiva. Esa parte que a veces rechazamos o a la que nos aferramos con desesperación por miedo a que se vaya, como si pudiera realmente irse.

¿Y sabéis qué es lo mejor? Que sanamos no permitiendo que se vaya o encerrándola en lo profundo, sino abrazándola y permitiendo, con amor, que se quede en nuestro corazón, en nuestra forma de ser, junto con esa parte más "hacia afuera" que todas las personas nos creamos. Jugando, existiendo, siendo, amando.

¿Qué te transmite a ti la imagen? ¿Cuál fue la primera impresión? Siempre me ha gustado saber qué evoca al lector lo que escribo, ¡con los dibujos no iba a ser menos!

María B. C. (LadyLuna)

PD: Con este dibujo y reflexión he decidido retomar este blog, que empecé hace tantos años y que tantas personas buenas ha traído a mi vida.

Comentarios

Toñi ha dicho que…
para mí evoca la niñez, dos niños jugando, dos niños felices, sin problemas a los que enfrentarse
un dibujo que relaja por las rizas del juego que expresa

Me ha encantado
TKM
¡Gracias, mami! ¡Te quiero mucho!

¡Me encanta lo que te evoca el dibujo!
Samuel Sopeña ha dicho que…
Son dos yo, jugando felices y sin preocupaciones. La niña mas alta es la parte infantil que se va dejando a la otra que madure.
Yo pienso que nunca debemos de perder esa parte infantil o de niño pequeño, es bueno, los adultos no podemos ser tan serios.
Me gusta montan en los columpios, pisar los charcos, subir a los arboles, hacer cosas que me tachan de infantil e inmaduro, me da igual, no pienso perder es parte infantil que te libera.
El dibujo me ha gustado mucho

Entradas populares de este blog

Lamento lunar

¡Tierra! ¡Mírame! ¿Es que no te das cuenta de que soy el único satélite real que vela tus sueños, quien te arropa con la marea de agua salada, quien mueve los vientos para que despejen tu bello rostro? Los demás no existen, son máquinas creadas por tu afán de conocerte en un espejo lo suficientemente preciso como para observar tus detalles en su plenitud. Mi atracción hacia ti es real, natural, y antes de que todas esas sensaciones invadieran tu cabeza, yo te amaba. Y te amo. ¿Por qué me has olvidado, oh Tierra mía? Anoche me escondí en una luna nueva y no añoraste mi presencia. ¿Es porque soy fría y estoy muerta? ¿Es porque ya no te vale que brille a través del astro Sol? ¿Le envidias por aquel eclipse? Sólo fue una noche, tú eres mi verdadero amor. Oh Tierra, dónde están tus versos y poetas, esos ojos con los que me adulabas... La Tierra ha respondido a este lamento, puedes leerlo haciendo clic " aquí ".

La boina mágica

— ¡Hola chicos! —Toñi, la joven cuentacuentos, llegó a la zona de juegos en la que los pequeños se divertían.  — ¡Buenos días Toñi!—contestaron varios, mientras el resto avisaba a los demás de que había llegado ya. No tardó en hacerse un corro en derredor de ella. Todos la miraban expectantes, sonriendo. También se acercaron padres curiosos y algún adolescente intrigado. La joven se había sentado en uno de los bancos de piedra, en el Parque de los Pinos. — Mmm... ¿Sabéis qué es esto? —La joven señalaba con su mano derecha un objeto que sostenía con la izquierda. — ¡Un sombrero! —Dijo Irene enseguida. — ¡Una gorra de abuelo! —Exclamó Rafael. La risa general de los más mayores hizo sonrojar al chico. — Tal vez usted pueda responder a la pregunta que he hecho —se dirigió a uno de los padres que contemplaban la escena. — Es una boina. — Exacto. Una boina. Es el nombre que tienen los sombreros planos con los que solemos identificar a las personas mayores. ¿A qui...

Inevitable

Un abrazo tierno, fuerte, cálido, seguro. Una mirada. Una sonrisa. Una lágrima. Un beso, otro, y otro. De nuevo un abrazo seguido de un beso, cada vez de manera más pasional, desesperad a, romántica, única, de película. Fue inevitable darse cuenta. Se querían.