Ir al contenido principal

Soñando con una taza

 He soñado que era una taza.

Una taza alegre, cariñosa y traviesa.

Saltaba de mueble en mueble,

retando al universo, sillas y mesas.

Me creía invencible, poderosa,

hasta que un día me rompí.

Entonces necesité sus manos,

que me curarían o sería mi fin.

Volví a ser yo misma,

la alegre y traviesa taza.

Tal vez un poco más tranquila,

un poco más sabia.

Comentarios

Samuel Sopeña ha dicho que…
Todos necesitamos amor, que nos cuide y un abrazo que nos recostruya