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Intocable

Eres un espejismo que se dibuja en mis sueños. Una ilusión que se confunde con el verdadero recuerdo, que tal vez no sea nada. Sé que fue real, pero ¿hasta qué punto de la historia? Eres intocable. Apenas puedo rozarte con el pensamiento. No existes, en realidad, pero tampoco desapareces. Al menos, no del todo. Y te echo de menos. Bueno, en el fondo, no sé qué echo de menos exactamente. Nada puede cambiar lo que es o no es. No tengo reproches que hacerme porque volvería hacer lo mismo si tuviera las mismas oportunidades. Con todas las consecuencias. Con todas las veces que me salvaste. 

No sé cómo debo sentirme. Ni siquiera sé si es bueno o legítimo verte a veces todavía, cuando te cuelas en un descuido, cuando duermo. 

Ni siquiera eres tú realmente. Eres la imagen que he creado de ti para salvarme la vida. 

Me siento confusa. Me gustaría poder abrazarte cuando apareces, aunque no seas más que un espejismo. Y otras veces quisiera... No, no puedo mentirme.

Quizá solo tenga que aceptarlo. Aceptarme. Y continuar.

Aceptar, tal vez, que mi memoria es un puzle de vivencias y fantasías, que no siempre controlo, y que no pasa nada. Que todo sigue. Y yo también.

Gracias, en cualquier caso, aunque no entiendas por qué... ni yo tampoco. Al menos, no del todo. Para mí, fue real.

Autora: María Beltrán Catalán (Lady Luna)

Comentarios

Samuel Sopeña ha dicho que…
Este relato me ha conmovido. Escribes genial y trasmite muy bien los sentimientos tanto que los he sentido en mi.
Toñi ha dicho que…
es curioso con que detalle y con que dulzura describes ese sentimiento de deseo por un lado y de realidad por otro, me encanta ...
TKM
Gracias, Sopca :) Las palabras son dulces y poderosas al mismo tiempo.
Muchas gracias, mami. Deseo y realidad, en las palabras pueden fundirse. Te quiero mucho.

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